¿Tiene fecha de caducidad la formación presencial?

La importancia de la formación presencial y su combinación con la formación Online

En los últimos meses no dejo de escuchar, leer o incluso compartir en redes sociales, que el futuro de la formación está en los medios tecnológicos, en la formación online, en la transformación digital o incluso en la realidad virtual. Es más, hace poco he leído que hay que pasarse ya a la formación por esos medios, dejando a un lado la formación presencial.

Es cierto que la formación “tecnológica” tiene varias ventajas respecto a la presencial, como el ahorro de costes, la posibilidad de hacerla en cualquier sitio a través de dispositivos móviles y a cualquier hora…

Pero la formación presencial también tiene sus ventajas , como, por ejemplo:

  •   La posibilidad de compartir no solo la formación sino la experiencia del resto de participantes y del formador (aunque en la formación online hay herramientas para interactuar con el resto de los participantes, todavía se usa poco, o no se usa).

  •   El nivel de asistencia una vez iniciado, ya que, en la formación presencial, sobre todo si son jornadas de un día, una vez que el participante asiste, suele terminarlo, mientras que en la formación online el nivel de finalización es menor.

  •   La posibilidad de realizar actividades, dinámicas o trabajos grupales, lo que te entrena mejor para la vida real si estás realizando formación para el empleo.

  •   Y otras que seguramente tú, que estás leyendo esto, estás pensando ahora mismo.

 

Por lo tanto, y en mi humilde opinión,
la formación presencial (al menos en el ámbito de la formación corporativa o para el empleo) no sólo no tiene fecha de caducidad, sino que tiene mucha vida.
Eso sí, creo que se tiene que actualizar (metodologías, dinámicas…) y por qué no, combinarse con la formación virtual.

Metodologías como el Flipped Learning son, a mi parecer, las que tienen futuro y se deberían usar cada vez más, combinando la formación online para la adquisición de conocimientos de manera individual, la formación presencial grupal para poner en práctica esos conocimientos, y el trabajo individual con seguimiento a través de medios virtuales, para poner en práctica un plan de acción personal/laboral sobre lo aprendido.

Para ello también hay que mejorar las metodologías y medios de la formación virtual
, realizando mejores contenidos y recursos audiovisuales, así como estableciendo planes de seguimiento y dinamización por parte de las entidades formativas, para garantizar una correcta realización y utilización de los recursos por parte de los alumnos.

Y es que, independientemente de la modalidad o de la metodología usada para aprender, si no lo transferimos a nuestra vida, ya sea personal o profesional, hemos invertido un tiempo muy valioso para nada, sin hablar del coste económico.

Y tú ¿Qué tipo de formación practicas?

 

Oscar González Hernández

Oscar González Hernández
Consultor Grandes Cuentas AVANZA FORMACIÓN

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